Más que migajas: lo que aún queda en el mercado NBA 2023

Mes y algo. Mes y algo de espera que nos parecerán cinco. De por medio, lo que queda de Mundial y un training camp con ...

Foto del autor

Por Enrique Bajo

Publicado el

Mes y algo. Mes y algo de espera que nos parecerán cinco.

De por medio, lo que queda de Mundial y un training camp con los que hacer más llevadera la cuenta atrás para un nuevo capítulo NBA. Y Harden y Lillard, que alguna decisión tendrán que tomar y hacerla pública, digo yo –aunque sea comunicar que no se mueven de donde están–, para dar boleto a un beef que hace semanas perdió su tirón y dejó de entretener a la sedienta plebe.

Con mucho menos impacto y carentes de hype, casi cincuenta jugadores válidos de rotación esperan su momento para encontrar equipo y anclar su destino, a ser posible sin abandonar el fenómeno NBA.

La mayoría veteranos de muchas batallas, de rendimiento conocido e impacto medido. No van a revolucionar el campus ni ninguna plantilla dará con ellos un salto de calidad descomunal. Su papel será el de achicar agua, tapar grietas, facilitar el desahogo de minutos en noches de back-to-back y, por qué no, dar el titular en esporádicas noches de hot hand.

Podríamos clasificarlos de muchas maneras: por posición, por edad, por trayectoria, por importancia subjetiva –que vaya uno a saber lo que significa eso–, incluso por orden alfabético.

Sin embargo, he elegido un valor de tipo objetivo que, creo, contentará a la mayoría, y servirá para lo que queremos que sirva: de lo que queda en el mercado, qué adquirirías primero para tu despensa.

El índice de referencia será su salario más reciente; su nómina de este último año antes de convertirse en agentes libres. ‘La pega’ es que este puede ser el resultado de un contrato tóxico multianual, estando el jugador lejos del nivel por el que en su momento se le firmó. Pero por eso mismo, habrá una reflexión al pie de cada jugador, más o menos breve, que nos acerque a su percepción actual y unas expectativas acordes.

Al lío.

Will Barton (15,6 M$)

Edad: 32
Posición: escolta
Último equipo: Toronto Raptors

Ejemplo perfecto de artillero de pólvora mojada y sobrepagada. Aunque esto no significa que su tiempo haya acabado como anotador de rachas. En realidad sólo ha sido una mala temporada para un Barton acostumbrado a superar con facilidad la barrera de los diez puntos por encuentro; seis años consecutivos haciéndolo salvo esta 2022-23, donde no salió bien parado de su marcha de Denver (vaya añito para salir, por cierto).

Ni en Washington ni en Toronto logró minutos ni continuidad, decayendo en los peores porcentajes de tiro de su carrera. Un 38% en tiros de campo para un lanzador acostumbrado a estar por encima del 43%.

No se puede negar que no es lo mismo levantarse y tirar cuando el balón llega en condiciones ideales tras pasar por las manos de Jokic que cuando debes recurrir con mayor frecuencia a labrarte tu propio tiro. Aún así, Barton, aún ‘joven de piernas’, debe ser una opción más que apetecible al precio adecuado (¿mid-level?) para ese equipo falto de un buen revolver para la segunda unidad.

Christian Wood (14,3 M$)

Edad: 27
Posición: ala-pívot
Último equipo: Dallas Mavericks

Con cierto parecido al caso de Will Barton. Mucho mejor anotador que defensor, algo sobrepagado para lo que se esperaba de él (a Dallas lo trajeron para ser el gran escudero de Luka Doncic), y con su sabia competitiva muy en entredicho. A menudo parece más centrado en hacer sus números, priorizando la ostentación estadística a las necesidades del grupo.

No obstante, hay demasiado talento y versatilidad en Wood para ignorar que, centrado y con el guía adecuado –Jason Kidd nunca fue mano dura– puede ser un tremendo input para casi cualquier conjunto que apueste por él.

Wood quería Miami. Estos a él no (lástima). Varios posibles destinos aún con los Lakers a la cabeza. Ni unos, ni otros (ni ningún tercero) le va a pagar los 20 millones multianuales que él andaba buscando. La actitud, la falta de ella mejor dicho, le hacen perder la mitad de ellos.

A Lakers por dos años y unos ridículos 5,7 millones. Gracias, Murphy.

Kelly Oubre Jr. (12,6 M$)

Edad: 27
Posición: alero
Último equipo: Charlotte Hornets

Más corazón que razón y con un físico explosivo que da sólo de comer a lo primero.

Al contrario que a Wood, a Oubre Jr. nadie puede achacarle falta de sangre en pista, donde suda y mata por los suyos de buen grado. Ahora bien, eso no basta para cumplir en la élite como vimos a la perfección en unos Warriors donde para encajar, debes jugar tan de memoria como el resto, impregnándote de sus automatismos. Algo imposible en el baloncesto asilvestrado de Oubre Jr., que además tiene en la inconsistencia de su muñeca su otra gran debilidad.

Aún así, muchos equipos adolecen de lo que a él ofrece a pares: intensidad, agresividad, presión en las líneas y opciones tanto en baloncesto estático como en transición. Sólo necesita que llegue la novia adecuada. El regreso a Charlotte, con la elección en el Draft de Brad Miller y el indulto institucional (veremos si también el del aficionado) a Miles Bridges, está descartado por quedarse sin hueco. ¿Quién apostará por él?

Su valor de mercado debería ser similar al de su último año: 10-15 millones. Pero a estas alturas y con las plantillas casi cerradas lo más probable es que termine firmando por menos.

Kendrick Nunn (5,25 M$)

Edad: 28
Posición: base/escolta
Último equipo: Washington Wizards

El salario, del 2º al 3º puesto, vemos, se reduce a más de la mitad. Sin contratos tóxicos y todo apuestas de bajo riesgo y a buen precio de aquí al final del artículo.

Nunn tocó techo en su segundo año en la liga, tras un primero descomunal, sorprendiendo a todo el mundo como el undrafted que se coló en el Mejor Quinteto de Rookies. Los Lakers, enamorados de su explosivo crossover, fueron por él, pero la operación les salió rana. No fue el peso del uniforme, sino una lesión de rodilla lo que acabó con él antes de empezar.

Nunca alcanzó el ritmo de juego, apenas un puñado de flashes, en unos Lebronlakers que no están para esperar a nadie. Sin tiempo ni paciencia lo traspasaron a los Wizards, donde firmó buenos porcentajes en los pocos minutos que tuvo de media (14,1 en 30 partidos).

Rehabilitado de esa rodilla y con juventud de sobra, puede ser un activo más que interesante para franquicias yermas de un buen combo guard. Si nadie se da prisa, Europa (y el Olympiacos) le esperan.

Hamidou Diallo (5,2 M$)

Edad: 25
Posición: escolta
Último equipo: Detroit Pistons

Demasiados trenes sin asaltar el vagón de proa.

De las pocas ventajas que tiene el militar en equipos con cero afán competitivo (como fueron sus primeros Thunders o sus últimos Pistons), es que oportunidades, minutos y potestad para tirártelas todas o casi todas, no van a faltar. Barra libre para destacar y explotar bajo la fórmula de ensayo/error. Diallo nunca lo hizo. Lo de explotar. Simple escolta atléticamente superdotado que cumple como slasher y te nutre el instagram de reels en transición para animar el marketing de pretemporada.

Por edad, y cumplir (sin alardes) en ambos lados, es un válido ‘2’ de rotación. También es cierto –por poner la nota positiva– que cuando mejor estaba jugando en Detroit llegó el esguince que puso fin a su 2023. ¿Posible explosión tardía que bien merece una inversión de unos pocos millones?

Ish Smith (4,7 M$)

Edad: 35
Posición: escolta
Último equipo: Detroit Pistons

Ish Smith tiene mejor cambio de ritmo ahora que tú en el mejor año de tu vida, incluído aquel que cambiaste la cerveza por el Aquarius y el arroz con pollo. Los Nuggets, sin embargo, iban tan sobrados de fondo de armario que al pequeño base ni se le vió por la rotación. Testimonial en playoffs pero su anillo de campeón ya no se lo quita nadie.

Equipos carentes de electricidad en la segunda/tercera unidad, y que buscan veteranía y buena toma de decisiones en noches opacas – Ish es mejor distribuidor de lo que su intrépido estilo de juego aparenta– tienen en el base de 183 centímetros la guinda del pastel.

Terence Davis (4 M$)

Edad: 26
Posición: base
Último equipo: Sacramento Kings

El Olympiacos es a Nunn lo que el Barcelona a Terence Davis, según los informes de estas últimas semanas. Los culés aguardan su oportunidad, con la esperanza de que nadie en la NBA se fije en este base de flujo irregular, pero capaz de rondar los 30 puntos en noches locas de efervescencia, donde le sale y le entra todo. Un Jordan Crawford de la vida salvando la diferencia de estilos. ¿Alguien por un dólar?

Justise Winslow (4 M$)

Edad: 27
Posición: point forward
Último equipo: Portland Trail Blazers

La suerte no le ha tratado bien. Su básquet vintage gusta y se agradece, y su talento está fuera de toda duda. Las lesiones y un tiro pobre que no avanza, son lo que provoca que Winslow conviva entre dos aguas, con pie y medio dentro y fuera de la NBA. Porque rodado y con un rol definido en su sistema lúcido, muchos lo querrían en sus filas.

Aún tratando de averiguar su arquetipo (¿es un creador desde fuera?¿distribuidor de espaldas en la botella?) sería bonito que alguien apostase por que su zurda continuase dentro del circuito.

Kevin Knox (3 M$)

Edad: 24
Posición: alero
Último equipo: Portland Trail Blazers

La burbuja de Knox, el hype que le acompañó a su llegada a la NBA, ya no abulta más que una canica. El mini-anteto jamás gozó del tamaño, ni la potencia, ni la visión ni nada en definitiva de lo que en su momento se nos quiso vender: una suerte de all-around player cuyos vulgares números (ni rebotea, ni roba, ni asiste, y apenas sí anota) lo limitan a apenas un cuarto de hora por partido.

Proyecto de diletante, aún tratan sus entrenadores de resolver en qué destaca el ex de los Knicks, Hawks, Pistons y Blazers. Demasiadas mudanzas en tan solo un lustro como profesional.

Aún así, a sus 24 años, tiene margen. Pero para eso el teléfono antes debe sonar.

Bismack Biyombo (3 M$)

Edad: 31
Posición: pívot
Último equipo: Phoenix Suns

Bismack pertenece a esa subespecie de jugadores de los que sabes lo te va a dar y, sobre todo, lo que no. Y aún mejor, él lo sabe mejor que nadie, conoce sus limitaciones y no intenta ir más allá. El trampantojo duró lo que duró: Biyombo engañó a Orlando merced a unos playoffs sembrados con Toronto Raptors. Un prime que duró un suspiro pero que su agente (empresario del año) logró transformar en 72 millones de dólares. El trato de su vida.

Ahora no pasa de jugador ‘del mínimo’ (3-4 millones más a lo sumo) de aportación muy concreta: rebotes, intimidación, algunos tapones y presencia inmediata bajo los aros. Un Gobert marca blanca destinado a arañar un contrato, si no ahora, en la ventana invernal con vistas a playoffs.

Austin Rivers (2,9 M$)

Edad: 31
Posición: base/escolta
Último equipo: Minnesota Timberwolves

Sólo por atreverse a hablar como nadie más hizo merece un contrato. Pero es que además, Rivers representa la espuma de la cerveza de toda segunda unidad. Aunque no la haga mejor, le da ‘cierto toque’.

El tiempo vuela, y el hijo de Doc Rivers, quien hace nada era un zagal, ya es todo un veterano de la NBA que ha superado la barrera de los 30.

Una década en la liga, sin embargo, no le ha servido para evolucionar, y es que esa es la gran lástima de este carismático shooting guard: vive estancado, siendo el mismo jugador que llegó. Ni en su puntería desde el triple (tirador del 35%) ni en su playmaking ni en su lectura del juego ha crecido en todo este tiempo, siendo por ello un jugador destinado a eterno secundario mutando, cada año que pasa, en óxido residual.

No ha aprovechado los casi 20 minutos de juego que le ha dado Chris Finch en Minneapolis en esta 2022-23, no alcanzando siquiera los 5 puntos por encuentro. A su vez, su eFG% ha sido, curiosamente, el mejor de su carrera (53,8%), aunque la cifra no suponga ninguna locura.

Me sorprendería igual verle asentir ante una llamada de Europa como firmar por el mínimo en un contender: es decir, nada.

T.J. Warren (2,63 M$)

Edad: 29
Posición: escolta/alero
Último equipo: Phoenix Suns

Posiblemente Sin lugar a duda, el jugador de más talento de los que llevamos en lo que va de lista.

Tras tres meses de verano sin asociarlo a franquicia alguna –ya sea a través de una oferta de renovación (Phoenix) o en un nuevo proyecto–… seis días atrás los Boston Celtics entraron en escena.

Quien tumbara puertas y reventara pizarras durante la burbuja de Orlando, retomó su regreso a la élite el curso pasado tras un año en blanco consecuencia de una grave fractura en su pie izquierdo justo en el peor momento posible: recibir la llamada de su primer All-Star y firmar su primer acuerdo multianual de más de 20 millones al año se adivinaban como algo inminente tras tres temporadas rondando los 20 puntos por partido y dando, en las dos últimas, el salto definitivo, asentándose como un gran tirador de volumen (superando en ambas el 40% en tiros de tres).

No se puede decir que la lesión haya lisiado su carrera, pero es evidente que necesita más de un año como actor secundario para recuperar la chispa y la confianza absoluta en su jump shot.

Hace una semana formó parte de un entrenamiento a puerta cerrada con la franquicia de Massachusetts, quizás donde la urgencia ofensiva es escasa tirando a nula (los Jays, Porzingis, White…), pero supondría entrar en un clima donde el ataque fluye como el agua y la presión desde la banca sería inexistente.

Contexto similar al de sus dos equipos de la pasada 22-23, Nets y Suns.

Rodney McGruder (2,3 M$)

Edad: 32
Posición: escolta
Último equipo: Detroit Pistons

A raíz de las palabras que le dedicó Jaden Ivey, en The Athletic lo bautizaron como el «veterano perfecto». Voz autorizada dentro y fuera de pista, primero en el gimnasio, mentor y consejero y, por supuesto, cumplidor en cancha en los pocos minutos que le dan. El prototipo ideal de ‘jugador de vestuario y compañero de equipo’ con, además, un más que correcto spot up de tres. ¿Anybody?

Danny Green (2 M$)

Edad: 36
Posición: escolta
Último equipo: Cleveland Cavaliers

El jugador con más anillos de campeón de los de por aquí. Casi pasó desapercibido su más que decente regreso al parquet tras su lesión de ligamento cruzado, notándosele en buena forma física para alguien de su edad y en sus primeros compases tras un laro parón. Pero ni en Memphis primero ni en Cleveland después, ambos equipos con rotaciones ya muy definidas, tuvo apenas oportunidad.

Podríamos estar ante la temporada de su last dance (o no…), y sus tres títulos de campeón como jugador especialista demuestran que tiene estrella y sabe competir con el nivel de presión en sus cotas más altas. Más que capacitado para ofrecer un último manguerazo de asertividad en la curva de 7,25, acompañando siempre con una buena dosis de experimentada defensa.

Un año a 76ers por el mínimo de veterano. Buen movimiento. Más aún si Harden recula y se queda.

Michael Carter-Williams (1,85 M$)

Edad: 31
Posición: escolta
Último equipo: Cleveland Cavaliers

Hace cuatro años le animé a que se fuese. Ahora debo confesar que me encantaría verle regresar. Como Markelle Fultz y el Lobo Feroz, insistió e insistió hasta que sus limitaciones propias derribó. MCW ganó el ROY, y tras ser catalogado como el robo del draft se fue diluyendo en una primera impresión que cedió ante su pésima estadística avanzada… para volver a reencontrarse seis años después.

Carter-Williams jamás ha sido ni será un peligro en estático y con el tiro liberado, por debajo en eficiencia ante cualquier point guard decente del entramado liguero. Pero en Orlando supieron llevar a cabo un buen análisis DAFO y priorizar sus virtudes (defensa adelantada, ganador en el mismatch, velocidad en transición, visión) a la vez que escondían sus evidentes puntos flacos, siguiendo el lema de ‘no meterse en camisa de once varas’.

En Orlando es amigo conocido, pero estos declinaron su team option hace un mes. Y a la semana… sesión privada con los Golden State Warriors, quienes aún tienen el ‘hueco número quince’ disponible en su plantilla.

Con sólo dos point guards puros en el elenco y cuyo físico hay que mimar (Curry y Paul), ¿no sería MCW, el exterior sin tiro en un equipo de tiradores, el perfecto last spot?


Otros nombres de interés

Las ‘más que migajas’ de la agencia libre no termina con estos trece de arriba. Hay unos cuantos (y aún más que no serán enumerados aquí):

  • Javonte Green: 30 años, un físico sólido y con dos últimas campañas más que potables para el ex escolta de los Chicago Bulls.
  • Juan Toscano-Anderson: su paso por Utah para reivindicarse como pieza seria de rotación, ha sido un rotundo fracaso.
  • Jaylen Nowell: 10,8 puntos en su mejor curso anotador de sus cuatro en la NBA. Guard veloz e incisivo a quien los Wolves han dejado libre.
  • Tristan Thompson: aún queda jugador aquí como para mencionarlo sólo junto al apellido Kardashian.
  • Wenyen Gabriel: mucho pundonor. Si viste a los Lakers a menudo la última temporada, sabes que te molaría tener a Gabriel para tu enjambre interior.
  • Terrence Ross: sólo tiene 32 años. No es tan mayor como su presunto nuevo rol (tirador no penetrador) le hace aparentar. Tiene aún más muelles que ese bolígrafo de propaganda que sale disparado en dos mitades al primer ¡clic!
  • Meyers Leonard: ¿redención definitiva para el center-tirador abierto tras su paso por los Bucks?
  • Usman Garuba: no es peor jugador que Willy Hernangómez –que sí lo es–; tan sólo que tienen cualidades distintas. Y esto es un punto a favor de Garuba para encontrar hueco en una NBA que penaliza, y mucho, al interior/no defensor.
  • JaMychal Green: comodín para toda clase de ambiente y casi cualquier pizarra. En su última aventura, con la camiseta de Golden State, ha cumplido con nota.
  • R.J. Hampton: le sobran tantas ganas de correr como sustancia gris le falta en su sesera. Sus 22 años son la mejor baza que tiene para que algún cuerpo técnico con experiencia al pedal del torno se fije en él para darle forma.
  • Rudy Gay: ¿algún postulante para la gira de despedida de este anotador frenético y ex leyenda de los Grizzlies?
  • Dewayne Dedmon: el pívot busca dónde disparar la última bala del tambor. A sus 33 años no está para mucho más, salvo para tapar la última de tus jaquecas en la zona.
  • Lamar Stevens: los Cavs se le quedaron grandes. ¿Un general manager con aspiraciones más modestas que el anillo?
  • Matt Ryan: le dediqué un artículo bastante extenso a su noche de gloria en L.A.
  • Willie Cauley-Stein: hubo una vez que su nombre se rumoreó para el número 1 del Draft. Lleva un año sin equipo. No sé bien por qué lo he metido aquí. Pero no es tan malo. Siempre le ha sobrado confianza (en el mal sentido).
  • Blake Griffin: camino de convertirse en el nuevo Udonis Haslem.
  • DeMarcus Cousins: ¿una última intentona o estrenamos podcast? Se mantiene en forma en los Mets de Puerto Rico.
  • Michael Beasley: aiiiish (suspiro…).

No párrafo, sino articulo aparte, merece el, no hace tanto, jugador mejor pagado de la NBA, John Wall ((47,3 millones en 2022).

Nos volvemos a leer entonces.

(Fotografía de portada de Christian Petersen/Getty Images)

TE PUEDE INTERESAR